Cirugía

Existen diferentes opciones quirúrgicas para el tratamiento del linfedema:
 

Técnicas de drenaje

Se emplean dos técnicas normalmente:

  • Reconstrucción linfática mediante la realización de anastomosis linfático-venosas microquirúrgicas.
  • Transferencia tisular mediante el trasplante autólogo de ganglios linfáticos: consiste en extraer ganglios linfáticos con sus vasos sanguíneos de una parte del cuerpo donde resulten prescindibles y trasladarlos a la axila mediante microcirugía.

Tras estas cirugías se deben aplicar vendajes compresivos muy suaves e iniciar drenajes linfáticos manuales.

 

Técnicas de reducción o liposucción

Estas técnicas se basan en al extirpación de la piel y el tejido celular subcutáneo, y sólo estarían indicadas en casos extremos donde no se han obtenido resultados favorables con el tratamiento conservador y existe una limitación funcional importante, con dificultad para realizar actividades básicas de la vida diaria, infecciones recurrentes, dolor...

En estas técnicas es importante el uso continuado de prendas de compresión para mantener los resultados quirúrgicos.

Las técnicas de este tipo más comunes, son:

  • Escisión subcutánea total.
  • Exéresis en etapas del tejido celular subcutáneo.
  • Liposucción.